Moderación Colectiva

Publicado el 08/01/2009 - Juegos y metodologías

Auto-organización, Comunidades / Redes, TICs, Analogizando lo digital, Toma de decisiones colectiva, Moderación colectiva, Trabajo en red, Web 2.0, Herramientas de comunicación

Contribuidores: MetaReciclagem, Felipe Fonseca

Relacionado con: MetaReciclagem

Felipe Fonseca. BCC 2008
Colaboradores: Leo Germani, Elenara Iabel, Marcelo Braz, Wanderlynne Selva, lista de correo de MetaReciclagem.org.

Internet fue propuesto, a principios de los años 90, como un espacio libre a través del que cualquier persona podía acceder a una amplia diversidad de conocimientos humanos. Más tarde, la Red también fue identificada como un mundo nuevo en el que todo el mundo tenía la oportunidad de interactuar virtualmente con cualquier otro individuo y compartir su propio conocimiento, el cual se sumaba a la creación de una "inteligencia colectiva" que contenía todo tipo de información útil (y también inútil). Si por una parte esto dio lugar a una verdadera tecnología disruptiva que permitía que nuevas voces se expresaran en todo el mundo, por otro lado la enorme cantidad de información disponible en cualquier momento superó el límite de lo que una persona es capaz de comprender en toda su vida.

Hay diferentes maneras para no perderse en ese océano de información. Hasta hace un par de décadas, había autoridades de información centrales, por ejemplo, las grandes centrales de prensa, que publicaban, supuestamente, "la verdad que importaba". El tiempo ha demostrado que esa hipótesis era engañosa, si no totalmente falsa. La base en una infraestructura centralizada, que elige lo que debe o no debe ser publicado, permite que el poder interfiera en el flujo de información. Pero lo contrario tampoco es viable: si alguien puede expresar cualquier idea, ¿cómo puede uno decir lo que está bien o mal, qué es interesante o no?

La solución a esta situación pasa por entender que la información sólo puede ser evaluada como digna (o no) en un contexto determinado. En ese sentido, distribuir el poder de decisión entre los miembros de un grupo de interés puede ser la manera de hacer que la moderación sea equilibrada. Una página web de noticias de tecnología, Slashdot, ha propuesto un enfoque innovador, dando a los usuarios más habituales el poder temporal de poder editar y moderar las contribuciones a la web. La página web tiene una cola de moderación: los nuevos artículos enviados se retienen en un espacio en el que pueden ser evaluados por dichos usuarios. Estos adquieren la capacidad de moderar las contribuciones en función de lo que han contribuido en el pasado a la página web: artículos aprobados, comentarios valorados, la frecuencia de las visitas, y así sucesivamente.

Ese tipo de moderación se ha llamado "basada en la reputación" o moderación "karma", siguiendo el concepto oriental del karma ( "los efectos de todos los hechos crean, de forma activa, experiencias pasadas, presentes y futuras, de modo que le hacen a uno responsable de su propia vida y del dolor y la alegría que trae a los demás", según la entrada "Karma" en Wikipedia).

En un sistema de moderación como éste, la elección de qué elementos de información son considerados válidos para una comunidad específica se realiza a través de sus propios usuarios, de forma colectiva. Eso hace de este sistema una opción interesante para grupos de personas que quieran saber qué puede ser considerado como información importante para ellos mismos.


TALLER 1: Moderación Colectiva - Karma
Felipe Fonseca y Leo Germani

Objetivo: Reconocer la fase de moderación colectiva como un facilitador de los procesos de participación editorial; elaborar material para una publicación colectiva que describa el grupo de asistentes.

Grupos de unas 10-15 personas. Unos 90 minutos.

Material: post-its (al menos 10 por persona), hojas grandes de papel para hacer 2 carteles, rotuladores, bolígrafos.

Proceso:

1. Introducción. Lectura de un texto breve (página anterior) sobre la moderación colectiva. Presentación de los objetivos y procedimientos del taller.

2. Cada persona recibe 3 post-its. Se anima a los participantes a que escriban en cada uno de los papeles un pequeño texto sobre ellos mismos. No hace falta que se extiendan o que sean objetivos, pero haremos hincapié en la diversidad: queremos que se describan características únicas. También se les pide que firmen sus post-its con un apodo. Todos los post-its se cuelgan luego en un cartel.
    
3. Preselección: se deja que todo el mundo lea los post-its. El cartel tiene otra zona de post-its en blanco, y se anima a los participantes a escribir comentarios sobre los textos que se han colgado. Aquellos textos que se consideran interesantes (por cualquier motivo personal) se pasan a un segundo cartel. Es importante remarcar aquí que todos los participantes pueden elegir cualquier post-it excepto los que ellos mismos han escrito. Puede haber debate sobre los textos, pero el objetivo ahora es hacer una primera selección de los contenidos.

4. En función de cuántos de sus textos hayan sido preseleccionados, los participantes ganan puntos de moderación, empezando en 3 y, a partir de ahí, sumando 1 punto por cada texto preseleccionado: alguien que no tenga ningún texto preseleccionado, tendrá 3 puntos; quien tenga uno, 4 puntos, etc.

5. En el segundo cartel, hemos marcado líneas horizontales: 3, 2, 1, 0 (de arriba abajo). Todos los post-its se colocan en la segunda fila (1).

6. Moderación colectiva: todo el mundo vuelve a leer los textos preseleccionados del segundo cartel. Se utilizarán los puntos que se han ganado para moderar el contenido: mover cualquiera de los textos una posición (hacia arriba o hacia abajo) cuesta un punto. Se pueden escribir más comentarios y debatir sobre los textos. El proceso continúa hasta que se gasten todos los puntos de moderación.

7. Para acabar, se escogen los textos que han llegado más alto. Se escogen tantos textos como asistentes haya en el taller (es decir, 10 asistentes, 10 textos). Si sobran textos con puntuación similar, se escogerán aquellos que tengan más comentarios.

8. A este proceso le puede seguir un debate sobre los beneficios y posibles cuestiones planteadas por este tipo de moderación.


Notas de la discusión sobre el taller en la lista de correo de MetaReciclagem (puede dar ideas para el debate):

Elenara Iabel: por tanto, siguiendo a Tel Quel, debido a una serie de prejuicios, la gente no sabe lo que es capaz de pensar. Actualmente, el individuo sólo existe a través de códigos y lenguajes, existe sólo como ficción, o "es el punto en que convergen todos los signos". Hay una solución: crear conciencia de que él / ella también es un productor de signos y, en ese caso, que se niegue a ser escrito. Cuando rompe con lo que se dice sobre él / ella (y cuando crea sus propias versiones), el individuo hace efectiva su propia generación. Es un icono de su propia plataforma: vivirá lo que dice, será el actor de su propio personaje.

Elenara Iabel: Puntos... Mérito... No sé, no me gusta...

Felipe Fonseca: En realidad, es más específico. Slashdot es algo que, de alguna manera, funciona. Para un objetivo específico... Esos chicos han desarrollado un algoritmo que permite cierto grado de moderación colectiva, que es bastante abierta. No, no es muy humano, y está muy lejos de parecerse a la mediación colectiva que tiene lugar cuando la gente se reúne y se mira a los ojos. Pero sería tonto esperar eso de un sistema de gestión de contenidos, ¿no?.
    
Marcelo Braz: "Puntos" no es una buena palabra, pero se podría pensar en "valor", en asignar valor a lo que es significativo. Y sucede sólo dentro de este caso, de forma temporal. Fuera de aquí, no tendrá ningún valor, como una TAZ (zona temporalmente autónoma). No soy muy partidario de Slashdot, aunque creo que su algoritmo de moderación es interesante. Pero diría que está muy lejos de la inteligencia de selección y la búsqueda del conocimiento humanos. Porque ahí el contenido de moda también es privilegiado. De hecho, como dice Felipe, soy más partidario de los sistemas de "minería" y "lapidación" de la intuición y la mirada cara a cara.


TALLER 2: Moderación Colectiva - Verdad de Grupo
Felipe Fonseca y Wanderlynne Selva
    
Proceso:

1. Se pide a todos que escriban una palabra que pueda representar a todo el grupo (habrá palabras como colectivo, diferencia, equipo, fuerza...).

2. Se pide a los participantes que pongan los símbolos en frente de ellos, en el suelo, con las palabras que han escrito.

3. Todo el mundo vuelve a pensar en la palabra que ha escrito y decide, una vez más, qué palabra describe mejor el grupo.

4. Se pide que los participantes se dirijan a la palabra que les guste más. Aquellos que se mueven, dejan su símbolo en el suelo.

5. Entonces pasarán cosas como: al tipo que escribió "equipo" ahora le gusta más "colectivo", así que camina hacia la palabra "colectivo".

6. Al final, habrá, digamos, 5 personas en "colectivo", 2 en "equipo", etc. Todas las palabras son "verdad de grupo", algunas de ellas son más verdades colectivas y la reputación de quienes las escribieron no se basa en sus caras, sino en sus palabras.

7. Entonces, se pueden escribir en el cartel las palabras ordenadas por popularidad, pero hay que recordar a la gente que todas ellas son verdades. Se explica que los ordenadores hacen estos cálculos de forma automática, incluso calculando de manera progresiva la reputación de aquellos que escogen las palabras más colectivas.


TALLER 3: Mandala
Elenara Iabel

Material necesario: un ovillo de lana o cuerda.

Grupo de al menos 6-8 personas.

La idea es tirar el ovillo haciendo que la cuerda se cierna sobre una persona del círculo. Se escoge a alguien azar, como cuando se navega por la red con el único impulso de querer saber más. Después de tirar el ovillo, se sujeta el extremo de la cuerda y se vuelve a tirar el ovillo a la persona escogida diciendo algo acerca de él / ella, cosas como "te lo tiro a ti porque el color de tus ojos me ha llamado la atención", o algo así.  Llegará un momento en que habrá un lío de cuerdas que conectarán a los participantes entre sí, un mandala. Después de que todos hayan hablado de sí mismos y de los demás, deberán hacer una tarea sencilla, como por ejemplo cerrar una ventana, sin que se suelte ni una sola cuerda. Todos deben reflexionar sobre cómo hacer la tarea sin perjudicar a toda la red. Y entonces, deben escaparse del mandala, pero sin que éste pierda su forma.


TALLER 4: Café P2P Mundial

Los textos pueden circular en varias mesas y convertirse en el tema de conversación de esas mesas. Pasados unos 30 minutos, la gente se cambia de mesa, mientras que los textos se quedan. Un anfitrión recibe a los nuevos invitados y explica lo que se ha hablado antes... Una mezcla de café mundial y café P2P.
Reconocimiento-No comercial-Compartir bajo la misma licencia 3.0 EspañaPágina: 1
Con el apoyo de:
Platoniq

Felipe Fonseca. BCC 2008

Felipe Fonseca (MetaReciclagem). Mercado de Intercambio de Conocimientos, organizado por Platoniq. Barcelona, 2008.

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