| En una entrada de julio de 2010 en el blog de la plataforma de crowdfunding para startups Grow VC, uno de sus responsables planteaba esta comparación entre el crowdfunding y los sistemas tradicionales del sector empresarial "(Los detractores del crowdfunding) que se aferran a la idea de que una comunidad de personas no puede financiar startups mediante contribuciones de 5, 10 y 20 dólares. |
Del garaje al crowdfunding. Innovación y financiación en red
Publicat el 10/12/2010 - Goteo
Economia distribuïda
Contribuïdors: Platoniq
Hoy, el crowdfunding es un método común para la financiación de toda clase de proyectos artísticos, desde películas independientes hasta cómics en la Red, eventos musicales o periodismo independiente.
Y a pesar de esta preponderancia en el ámbito artístico/creativo, el punto álgido del crowdfunding en la historia reciente tuvo connotaciones claramente políticas. "Existen muchos producto para la recaudación de fondos y las cosas empiezan a calentarse. Ya vimos lo que ocurrió con la campaña de Obama, las redes sociales y la gente cada vez más acostumbrada a realizar transacciones con sus tarjetas de crédito en la Red" (Slava Rubin, responsable de la plataforma de crowdfunding para cine independiente IndieGoGo). Aproximadamente una década más tarde del fenómeno de Marillion, la campaña hacia la presidencia de Barack Obama utilizó una estrategia similar para recaudar 750 millones de dólares a través de Internet.
La consolidación de redes sociales como Twitter o Facebook como nuevas estructuras de comunicación masiva –en definitiva el poder de la red social–, ha propiciado en los últimos dos años una rápida proliferación de sitios web dedicados a distintas variantes de crowdfunding, para finalidades creativas, humanitarias, sociales, etc. Paralelamente, se ha multiplicado también el número de iniciativas que aplican una lógica similar al sector empresarial, que tradicionalmente ha mantenido una posición conservadora respecto a sus propios sistemas de financiación.
En una entrada de julio de 2010 en el blog de la plataforma de crowdfunding para startups Grow VC, uno de sus responsables planteaba esta comparación entre el crowdfunding y los sistemas tradicionales del sector empresarial:
"(Los detractores del crowdfunding) se aferran a la idea de que una comunidad de personas no puede financiar startups mediante contribuciones de 5, 10 y 20 dólares. Tan solo una compañía especializada en inversiones puede recaudar las cantidades necesarias para dar salida a una startup. Pensad en esto: ¿Cómo recaudan su capital las empresas públicas más grandes? La respuesta es …en contribuciones de 5, 10 y 20 dólares, en forma de acciones adquiridas por una gran comunidad de personas que deciden invertir una pequeña porción de sus ahorros en negocios en los que creen."
Con sedes en Hong Kong, el Reino Unido y Finlandia, Grow Venture Community es una plataforma para startups del sector tecnológico que necesiten una inversión inicial de entre 10.000 y 1 millón de dólares, y sus responsables enfatizan el factor de la transparencia tanto en el proceso de financiación como en la comunicación entre emprendedores e inversores para el intercambio de ideas y la mejora de proyectos.
Ser miembro de Grow VC es gratis, pero existe también un tipo de cuenta Premium con un coste variable (en función del objetivo económico de tu proyecto) en cuotas mensuales. El 75% de las cuotas de los miembros pasa automáticamente a formar parte de un fondo para el apoyo de startups prometedoras en la plataforma. Los propios usuarios deciden cómo y en quién invertir su parte del fondo. Existe al mismo tiempo un sistema de recompensas económicas para los usuarios con un mayor grado de "acierto comercial".
La propuesta de Grow VC, al que sus creadores se refieren como "el Silicon Valley virtual", busca establecerse en el sector empresarial como alternativa al modelo de los angel investors y venture capitalists tradicionales, pero una idea similar de crowdfunding o de microfinanciación descentralizada para empresas o proyectos de menor escala también en el campo del desarrollo tecnológico debería asentarse en el futuro inmediato como una de las respuestas a la eterna carencia de financiación de ciertos modelos de la comunidad open source, donde este tipo de estrategias podrían convertirse en una alternativa viable para el sustento de proyectos concretos, así como para afianzar la independencia de sus desarrolladores.
Este artículo esta relacionado con el proyecto Goteo, una plataforma de microfinanciación para la innovación cultural en proceso de desarrollo por Platoniq.
Y a pesar de esta preponderancia en el ámbito artístico/creativo, el punto álgido del crowdfunding en la historia reciente tuvo connotaciones claramente políticas. "Existen muchos producto para la recaudación de fondos y las cosas empiezan a calentarse. Ya vimos lo que ocurrió con la campaña de Obama, las redes sociales y la gente cada vez más acostumbrada a realizar transacciones con sus tarjetas de crédito en la Red" (Slava Rubin, responsable de la plataforma de crowdfunding para cine independiente IndieGoGo). Aproximadamente una década más tarde del fenómeno de Marillion, la campaña hacia la presidencia de Barack Obama utilizó una estrategia similar para recaudar 750 millones de dólares a través de Internet.
La consolidación de redes sociales como Twitter o Facebook como nuevas estructuras de comunicación masiva –en definitiva el poder de la red social–, ha propiciado en los últimos dos años una rápida proliferación de sitios web dedicados a distintas variantes de crowdfunding, para finalidades creativas, humanitarias, sociales, etc. Paralelamente, se ha multiplicado también el número de iniciativas que aplican una lógica similar al sector empresarial, que tradicionalmente ha mantenido una posición conservadora respecto a sus propios sistemas de financiación.
En una entrada de julio de 2010 en el blog de la plataforma de crowdfunding para startups Grow VC, uno de sus responsables planteaba esta comparación entre el crowdfunding y los sistemas tradicionales del sector empresarial:
"(Los detractores del crowdfunding) se aferran a la idea de que una comunidad de personas no puede financiar startups mediante contribuciones de 5, 10 y 20 dólares. Tan solo una compañía especializada en inversiones puede recaudar las cantidades necesarias para dar salida a una startup. Pensad en esto: ¿Cómo recaudan su capital las empresas públicas más grandes? La respuesta es …en contribuciones de 5, 10 y 20 dólares, en forma de acciones adquiridas por una gran comunidad de personas que deciden invertir una pequeña porción de sus ahorros en negocios en los que creen."
Con sedes en Hong Kong, el Reino Unido y Finlandia, Grow Venture Community es una plataforma para startups del sector tecnológico que necesiten una inversión inicial de entre 10.000 y 1 millón de dólares, y sus responsables enfatizan el factor de la transparencia tanto en el proceso de financiación como en la comunicación entre emprendedores e inversores para el intercambio de ideas y la mejora de proyectos.
Ser miembro de Grow VC es gratis, pero existe también un tipo de cuenta Premium con un coste variable (en función del objetivo económico de tu proyecto) en cuotas mensuales. El 75% de las cuotas de los miembros pasa automáticamente a formar parte de un fondo para el apoyo de startups prometedoras en la plataforma. Los propios usuarios deciden cómo y en quién invertir su parte del fondo. Existe al mismo tiempo un sistema de recompensas económicas para los usuarios con un mayor grado de "acierto comercial".
La propuesta de Grow VC, al que sus creadores se refieren como "el Silicon Valley virtual", busca establecerse en el sector empresarial como alternativa al modelo de los angel investors y venture capitalists tradicionales, pero una idea similar de crowdfunding o de microfinanciación descentralizada para empresas o proyectos de menor escala también en el campo del desarrollo tecnológico debería asentarse en el futuro inmediato como una de las respuestas a la eterna carencia de financiación de ciertos modelos de la comunidad open source, donde este tipo de estrategias podrían convertirse en una alternativa viable para el sustento de proyectos concretos, así como para afianzar la independencia de sus desarrolladores.
Este artículo esta relacionado con el proyecto Goteo, una plataforma de microfinanciación para la innovación cultural en proceso de desarrollo por Platoniq.



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