| En una entrada de julio de 2010 en el blog de la plataforma de crowdfunding para startups Grow VC, uno de sus responsables planteaba esta comparación entre el crowdfunding y los sistemas tradicionales del sector empresarial "(Los detractores del crowdfunding) que se aferran a la idea de que una comunidad de personas no puede financiar startups mediante contribuciones de 5, 10 y 20 dólares. |
Del garaje al crowdfunding. Innovación y financiación en red
Publicat el 10/12/2010 - Goteo
Economia distribuïda
Contribuïdors: Platoniq
Una de las conclusiones posibles a la mirada de Bauwens es el crowdfunding (financiación colectiva o comunitaria) como paradigma de financiación. El sistema, que implica recaudar una cantidad determinada de dinero a través de muchas aportaciones de valor económico pequeño, se utiliza en realidad desde hace siglos para financiar entidades gubernamentales (mediante impuestos de los contribuyentes de un país, ciudad o región) o instituciones eclesiásticas (que tanto en Oriente como en Occidente subsisten a menudo con donativos de sus respectivos fieles). Otros ejemplos más cercanos son sitios web mantenidos mayoritariamente por pequeñas donaciones de sus usuarios. Entre otros métodos (como las becas de la Sloan Foundation), la Wikimedia Foundation recauda periódicamente donaciones de colectivos y ciudadanos para financiar Wikipedia (en más de una ocasión durante los primeros años de existencia de la página, se ha manejado la posibilidad de recaudar fondos mediante anuncios en Wikipedia dado su alto tráfico diario, aunque en 2002 Jimmy Wales anunció definitivamente que esta estrategia se desestimaría en favor de las campañas de financiación colectivas).
El fenómeno del crowdfunding como tal, entendido como un fenómeno inherente a la web 2.0 de principios del siglo XXI (acuñado como tal por Michael Sullivan, de Fundavlog, a mediados de 2006), surge pues de la implementación de esta estrategia en el modelo de red social de Internet. Así, la red de contactos y colaboraciones que propone el sistema de crowdfunding parece uno de los más indicados para dar salida al nuevo factor de la innovación que resalta Bauwens: pusto que buena parte de las ideas para productos, eventos, empresas e iniciativas se originan en la actualidad en esa red de usuarios cooperativos, parece una tendencia natural que las mismas redes de usuarios ofrezcan apoyo económico descentralizado a esas iniciativas.
De entre las numerosas plataformas de crowdfunding existentes en la actualidad, el manifiesto de la RocketHub.org define así el fenómeno: "En esencia, se trata de utilizar tu red y tu público para conseguir financiación, conocimiento y feedback. El crowdfunding se basa en la creencia de que el poder de muchas contribuciones pequeñas juntas puede convertirse en algo significativo. (...) Como más grande sea tu red, más poder tendrás. La mayoría de proyectos pequeños o medianos pueden salir adelante con redes de primer y segundo grado. (NOTA: estos distintos grados hacen referencia al nivel de conexión/conocimiento entre quien empieza un proyecto y los usuarios que contribuyen a este. El primer grado se refiere al entorno inmediato. El segundo, a la red de tu entorno inmediato. El tercero sería pues usuarios con los que no tienes un contacto o vínculo directo).
Otro manifiesto similar, de la plataforma Kapipal insiste en su cuarto punto clave que "Tu capital depende de la confianza: las contribuciones no ocurren de manera automática. Incluso si contactas con un gran número de gente, todavía tienes que ganar su confianza, especialmente si no los conoces personalmente. Asumiendo pues que la noción de la red como punto de encuentro para nuevas fórmulas de negocio o estructuras económicas sea un paradigma viable (aunque igualmente sujeto a romanticismo), una de las claves de este esquema es la forma en la que se establecen las conexiones entre nodos o individuos que ofrecen ideas o capital.
Con el objetivo de incentivar más directamente a sus usuarios, algunas plataformas proponen un sistema de recompensas para el donante, establecidas normalmente por los responsables de cada proyecto. Este sistema es especialmente indicado para proyectos de naturaleza artística o creativa, cuyo producto final puede ser fácilmente un objeto físico (libro, disco, película, etc). "Los pequeños inversores son también clientes potenciales de la compañía; cien pequeños inversores podrían convertirse en unos cuantos clientes iniciales. Algunas empresas incluso hacen uso del crowdfunding para pre-vender sus productos"
En 1997 la banda británica de rock progresivo Marillion se vio obligada a cancelar una gira norteamericana por falta de presupuesto de su compañía discográfica. El teclista del grupo pidió ayuda a través de un mensaje en un foro de Internet, que obtuvo una respuesta tan rápida como contundente, recaudando 60.000 dólares a través de pequeños donativos de fans de todo el mundo. La historia se ha repetido varias veces desde entonces, gracias a una base de seguidores incondicionales que ha permitido a la banda realizar giras y grabar discos financiados directamente por su audiencia, fuera de los canales habituales de la industria discográfica. En el libro "Next: The Future Just Happened", Michael Lewis cita el caso de Marillion como uno de los primeros ejemplos del cambio de paradigma dentro de Internet. Peter Spellman, director del departamento de Career Development en el Berklee College of Music en Boston, y autor de varios libros sobre la creación de negocios para músicos, añade que "lo que hizo diferente la historia de Marillion fue la existencia de Internet. (...) Uno de los primeros ejemplos modernos de 'crowdfunding' a través de la Red, que ilustra la estrategia de-abajo-a-arriba en la que el fan/cliente es en realidad quien marca la pauta del mercado musical."



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